En cierta ocasión, dos de estas hembras, concretamente la chow-chow Pygi I y la perrita pachón, estaban en celo.
Konrad Lorenz nació en el año 1903 en Viena, donde, respondiendo a los deseos de su padre, cursó estudios de Medicina y, posteriormente, de Filosofía; en 1937 es nombrado catedrático de Anatomía comparada y Psicología animal por la universidad de su ciudad natal; ya iniciada.
Si se pretende dejar al perro esperando en un paraje que como se hace la ganas de chocolate le resulta desconocido, regalos tipicos del dia de la madre hay que tener en cuenta al animal en el momento de elegir el sitio; abandonar durante largo tiempo a un perro muy sensible en una acera de mucho tránsito y ruido.Sin embargo, el animal, que no estaba de acuerdo, puso fin al convenio.Prologo, konrad Lorenz, investigador y profeta.De aquí se desprende el hecho, harto desagradable para el comprador, de que en un cachorrito no se puede ver si con el tiempo se convertirá en un comediante o si, a medida que vaya madurando, irá adquiriendo la debida actitud de reserva frente.No sabes que este trozo de tierra te aguardaba Cansado de cantar y de llamarte?Un perro cualquiera es siempre mejor que ninguno y, por otra parte, incluso en el supuesto de que el futuro propietario de un perro contraviniera la totalidad de las reglas aquí detalladas, tendría una gran alegría en su animal.Susi da inmediatamente un salto y me manifiesta su conformidad con todos los recursos expresivos de que dispone.Desde entonces, Konrad Lorenz vive con su familia en una espaciosa casa de Altenberg, pequeña aldea situada a orillas del Danubio, no lejos de Viena, donde continúa sus trabajos de investigación.No puede sorprender, pues, que aquel animalito falto por completo de carácter frenara durante cierto tiempo mi amor apasionado a los perros.




Pero, al hacerlo, sintió de lleno el olor salvaje y extraño que el pequeño dingo había traído del jardín zoológico de Schönbrunn.Así, pues, dentro de una misma especie y para los animales adultos que pertenecen a la misma comunidad, un cachorro, esto es, un individuo que no haya cumplido los seis meses más o menos, es absolutamente intocable.Esta bienhechora vuelta al paraíso prehumano me resulta tanto más fácil en compañía de una criatura que participa de él por derecho propio; me estoy refiriendo al perro.Es muy probable que tampoco el joven caudillo sepa exactamente por qué lo hace; a buen seguro que se trata de una medida instintiva, con la que pretende que los chacales se acerquen al grupo.Únicamente mi padre tenía un macho que, por cierto, estaba ocupado continuamente en mantener a raya los indeseables chuchos que merodeaban en torno a nuestro jardín.Haber oído durante años enteros el paso del perro que me seguía pegado a los talones, había dejado en mi cerebro una impresión tan indeleble -fenómeno, éste, que la psicología llama reproducción eidética-, que incluso al cabo de algunas semanas de su muerte le oía.Lo que está comprobado es que, en el hogar, decrece su instinto de caza, pero no así su gusto por la lucha.Durante mi estancia en Posen, la perra tuvo cría del dingo que vivía en el jardín zoológico de Königsberg."Señor guardabosques, cuánto vale el perro?" El guardabosques, para quien el comportamiento de Hirschmann era el de un vagabundo, contestó sin pensárselo ni un instante: "Diez chelines." Si la respuesta sonó como un insulto, también pretendió serlo.Yo la dejo, pues estoy tendido en el agua tibia, el sol calienta mi espalda y no tengo ninguna prisa en marchar.
Contenido Prólogo Cómo ocurrió o pudo ocurrir Las raíces de la fidelidad al amo Educación Usos y costumbres caninos Perro y amo Perros y niños Consejos en torno a la adquisición de un perro Acusación a quienes se dedican a la Cría de perros Gato.
Perros excesivamente vivaces, como, por ejemplo, foxterrier de pelo erizado, pueden ocasionar graves problemas a una persona con los nervios templados en circunstancias normales, máxime toda vez que, como ocurre a menudo en razas sometidas a una larga cría selectiva, se mueven constantemente.





Y como quiera que el perrito, animado por la actitud pasiva del padre, se pone cada vez más pesado, en la frente del padre se dibuja una pequeña arruga de contrariedad.