nuestro amor es un regalo del cielo letra

Cambiemos así nuestro pobre corazón por el Inmaculado Corazón de María para ser a su semejanza.
Flor de este viento dulce que me tiene, rama de mi congoja: desátame, amor mío, hoja por hoja, mécete aquí en mis sueños, te descuentos en peluquerias banco itau arropo con mi sangre, ésta es tu cuna: déjame que te bese una por una, mujeres tú, mujer, coral de espuma.
Necesitamos despertar para estar más despiertos en esta pesadilla llena de gentes y de ruidos.Guardaba todas las Palabras de Jesús en su Corazón (Lucas 2,51).Yo te dejo reír, aunque no puedas.(Noviembre 27) Será posible que abras los ojos y nos veas ahora?Florecilla para este día: Meditar sobre las propias miserias, para no volver a juzgar las miserias de los demás.Eso me impresionó mucho y fue cuando a los pocos días yo escribí eso de: "No podrás morir, no podrás morir, no podrás morir." Seguí escribiendo hasta los primeros días de diciembre y terminé la primera parte.No puedes hacer más sino encender las manos de los hombres y seducirlos con las promesas de tu cuerpo.No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles?Todos somos sus discípulos, pero realmente lo somos?Después de todo -pero después de todo.
Y empecé a escribir la segunda parte del poema: "Mientras los niños crecen y las horas nos hablan tú, silenciosamente, lentamente te apagas".




Nos morimos, amor, muero en tu vientre que no muerdo ni beso, en tus muslos dulcísimos y vivos, en tu carne sin fin, muero de máscaras, de triángulos oscuros e incesantes.Nadie puede quererte, serpiente, porque no tienes amor, porque estás seca como la paja seca y no das fruto.A mí me decía que había participado a principios de siglo en la excavación del canal de Panamá, donde murieron infinidad de obreros.El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable.En tus venas sin sangre no podrás morir.Debajo de la tierra no podrás morir.No es que muera de amor, muero.Sin agua y sin aire no podrás morir.
Yo soy sólo la vida que te acosa y tú eres la muerte que resisto.



Rosario, sí, Dolores cuando Andrea, déjame que te llore y que te vea.