Será cierto que esta gente siente la pérdida de su patria?
Es, pues, nuestro digno representante la figura más saliente de la ciudad, querido y respetado por el elemento indígena tanto como por las autoridades turcas y los demás Cónsules de otras naciones.
Museo de armas, alhajas y piedras preciosas, que en realidad constituyen un tesoro de cientos de millones.Tres grandes barrios forman la capital del Imperio otomano.Qué vergüenza para Europa!Afortunadamente, y persistiendo siempre en la misma idea, di en París con fotos de regalos de navidad un puesto de libros viejos, entre los cuales se encontraban dos tomos de Willaim Gifford Palgrave.Por él le hice conocer que nuestro guía nos había conducido a su casa sin advertirnos la alta jerarquía que dignamente ostentaba, rogándole, por tanto, perdonara nuestra presencia en el traje de camino en que nos encontrábamos.Hablando con el Bajá sobre las razas de las innumerables yeguas que habíamos reconocido, las designaba Saklauy, Handaní, Keheilan, Abeyán, etc., etc., añadiendo a estos nombres de razas conocidas, otros que yo me inclino a creer sean los del propietario de alguna yegua que dio.(En busca del caballo árabe) Nuestro Cónsul., Georges Marcópoli y su presiones del ganado estra labor sita al General turco Vali del evo plan de campaña.
No me agradó mucho la deferencia, mas no había otro remedio que aparentar gratitud.




Tales fueron incontestablemente las circunstancias que precedieron a la introducción de los caballos en la Arabia y las causas que hicieron a los árabes adoptar su empleo en los primeros siglos de nuestra Era, extendiendo la fama de sus razas caballares por todo el Occidente.Este es el resumen de los nombres y calificativos de las razas de caballo árabe, sin poder citar todos sus méritos por temor al aburrimiento, sin señalar tampoco cuanto se ha dicho en su favor; pero Dios, en el Maarad, el Kasam ha dicho: (Ualaadiyat.Qué calor, Dios mío!El artista empleó 500 talentos de bronce y 300 de hierro; él hizo, por un prodigio de arte y de audacia, un dios igual al Dios verdadero, y dio al mundo un segundo sol.El cabás del Consulado le dio unas sandalias, y el pobre árabe prosiguió la marcha.Sin distinción, malos conseguir regaladores en gaturro aplomos, izquierdo, etc., etc., fueron las calificaciones aplicadas a los ejemplares vistos, y por ello deduzco que habremos de continuar con los mismos calificativos durante muchos días, hasta que la suerte nos depare algo que halague a la vista.Así, en agradable conversación, pasamos las horas recostados en las bandas, esperando la arribada a la isla de Rodas, que visitaremos.Después de subir por ancha carretera hasta la meseta de un montículo, se detienen nuestros coches ante un pequeño chalet, poco más grande que un quiosco de refrescos.No son los tipos vistos característicos de la raza oriental que buscamos?Habré de advertir que no hablo de caballos, porque en las tribus de beduinos no los conservan.
Incidentalmente recayó la conversación sobre la caza, y al saber que yo soy muy aficionado a la escopeta, me invitó a salir a la terraza, para desde allí enseñarme el sitio donde ha pocas semanas mataron un leopardo.